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sábado, 8 de junio de 2013

Consolas y Compus- MSX: Basic not dead


Logo oficial de MSX.
Corria la década de los 80 y la industria fichinera se estaba gestando, todas las empresas de electrónica querían probar suerte en el joven mercado. Entre ellas se encontraba una de las varias empresas surgidas pocos años atrás en Silicon Valley, sí, estoy hablando del por aquel entonces joven imperio de Microsoft.
El reto era difícil, el mercado de las computadoras hogareñas se estaba saturando rápidamente producto de la Apple II pero la empresa de la ventanita decidió jugárselas y, basados en una idea del vice-presidente de la filial japonésa, Kazuhiko Nishi, sacó al mercado su primer computadora de manufactura propia  (aunque con algunas partes desarrolladas por otras empresas). Así, tras años de planeamiento, el 27 de Junio de 1983, salía a la luz el ordenador hogareño al que bautizaron MSX (Micro Soft eXtended).
No, abuela, no es una máquina de escribir del futuro.
Aparecida mucho antes que la devastadora NES, la MSX competía directamente, entre otras compus, con la Commodore 64. Si bien (de forma irónica) no tuvo demasiado éxito en Estados Unidos, la humilde computadora era la preferida en muchos otros países como Japón (donde muchas empresas hoy famosas la habían escogido antes que la NES), Medio oriente, los países europeos (parte de la época dorada del software del viejo continente) y Latinoamérica (sip, Argentina también). Se estima que solo en Japón se vendieron unas 5 millones de unidades.

Su microprocesador era el Z80 de Zilog (utilizado por varias compus de aquel entonces), su memoria RAM iba desde los 16KB hasta los 128KB dependiendo del modelo (las MSX Turbo R llegaron a tener 256KB), y operaba con el sistema operativo de MSX-DOS (originalidad en su estado más puro) y/o MSX-Basic, el obvio port del lenguaje de programación hecho para esta computadora. Al ser un teclado (literalmente), podía ser conectada a cualquier televisor y ser llevada con comodidad a cualquier lugar. El mismo traía una ranura para cartuchos, una reproductora de casettes de cinta periférica y las dos unidades para los floppy disk. También contaba con entradas para mouse y joystick.

Como he comentado antes, la MSX fue comercializada y manufacturada en muchos países alrededor del globo, teniendo distintos diseños dependiendo de la empresa manufacturera, así como ligeras diferencias en algunos casos. Entre sus muchos fabricadores y distribuidores se encuentran: Spectravideo y Yamaha (Norteamérica); Philips (Holanda); Sony, Fujitsu, Hitachi, JVC, National y Kyocera (Japón, Sony también fabricó en Alemania); Daewoo/Yeno, GoldStar y Samsung/Fenner (Corea); Gradiente y Sharp/Epcom (Brasil); Talent (Argentina y luego Chile) y Al Alamia (Egipto y los paises del golfo pérsico).

El éxito de la MSX hizo que llegara a tener en total 4 generaciones siendo la primera la MSX seguida por la MSX2 (1986), MSX2+ (1988) y la MSX TurboR (1990); cada una con distintas mejoras que iban desde el espacio en la RAM hasta la versión de MSX-Basic incluida en ellas.



De izquierda a derecha: MSX de Sony, MSX de Al Alamia, MSX2 de Sharp (Brasil) y MSX2+ de Philips
Al usar ciertos componentes que otras compus de la época también usaban (e incluso el mismo lenguaje, BASIC), existía cierto grupo de estos sistemas que eran similares a la maquinita de Microsoft, por ende se hicieron varias "versiones" de juegos de MSX para compus como la SG-1000 de la (por entonces) jóven Sega, la Memotech MTX, la Colecovision, la ZX Spectrum y viceversa. Varios estos ports eran hechos por meros aficionados de la programación, por lo cual no eran exactamente legales pero dado que el tema de los derechos de autor respecto a los programas de computadora era prematuro en esa época, los adaptadores amateurs tenian libre albedrio al copiar el software de estas máquinas
Y ahí es donde viene el punto fuerte de la MSX, el MSX-Basic. Si bien las arcades y las consolas hogareñas tenían un buen mercado y las grandes empresas se inclinaban por ellas, las PCs como la MSX eran (y aún son) las preferidas de los programadores aficionados. Esto se debe a que, dado que el Basic era un lenguaje relativamente sencillo (si te tomabas la molestia de estudiarlo unos meses), cualquiera podía hacer desde ports de otros juegos hasta sus propios fichines originales mediante sus líneas de comando. Se podría decir que la MSX y las compus de la época fueron la cuna de los primeros programadores de juegos independientes de la historia (y aún lo es). Cada año en páginas como MSXDev se hacen torneos de juegos programados por retroaficionados para MSX y muchos pueden descargarse gratuitamente, incluso existen por internet decenas de manuales en varios idiomas que enseñan como programar en MSX-Basic.

Y aunque no lo parezca, la MSX tuvo gran importancia en el mercado profesional también, ya que muchas franquicias grosas de empresas hoy reconocidas del mercado fichinero dieron sus primeros pasos en esta consola antes de llegar a ser conocidas mundialmente en la NES, algunas de ellas son: Metal Gear, Contra (Gryzor), Castlevania (Vampire Killer), Bomberman (Bomb-man), Parodius, Puyo Puyo, Dragon Quest, Final Fantasy, Ys, Valis, etc.; y si creían que las versiones consoleras de estos juegos eran difíciles, les propongo echar una partidita a las versiones de MSX si tienen agallas.

Bomb-man de la MSX (Eric and the Baloons en la version europea).
Vampire Killer de la MSX

Actualmente la MSX sigue siendo uno de los sistemas preferidos para los programadores amateur sea por hardware original (raro) o por emulación, tal es así que la fabricación de las MSX tuvo tres revivals, uno en 2001 titulado one chip-MSX de la mano de D4 Enterprise (iniciado por el mismisimo Kazuhiko Nishi), otro en 2011 llamado GR8bit por AGE Labs, este último se trata de un kit de armado de motherboard de MSX2; y otro de 2014 impulsado por los revividores de la Zemmix Neo de foros coreanos bajo el nombre de Mini IQ3000 Mini, en honor a la IQ2000, el modelo de MSX fabricado originalmente por Daewoo en Corea del Sur. Aparte, desde 2007 varios juegos de MSX fueron re-lanzados a la venta en la consola virtual japonesa de Wii y de Wii U en 2015.

La one-chip MSX con transparencia, la moda estética consolera de aquella época.
La placa base de la GR8bit.
La Mini IQ3000 Cutie de Corea del Sur (fuente: MSX Wiki).

Como dato curioso final, en 1990 la mencionada empresa Talent de la provincia de San Luis, Argentina, obtuvo los derechos para fabricar computadoras MSX y MSX2 desde 1990 hasta su cierre en 1997, cuenta la leyenda que hay algunas dando vueltas por Mercado Libre, y el Museo Argentino de Informática tiene unas en su posesión.

La mítica MSX2 de Talent, orgullo retro nacional.

En conclusión, una computadora significativa en su época y su mercado que aún hoy sigue dando que hablar y que hacer para la cultura retro y aquellos programadores apegados a los pixeles.

MSX-tan..

viernes, 17 de mayo de 2013

Battle City: los tanques antes de Battlefield

Portada japonesa de Famicom del juego.
Corrían principios de la década de los 80, los géneros y la industria de los videojuegos aún estaban en gestación mientras grandes empresas que hoy se volverían míticas (y otras que no) daban sus primeros pasos hacia la fama en el mundo del fichín. Una de ellas era Namco, quienes ya habían dado una saboreada al éxito con Pac-man. Aunque, no conformes con el comecocos que ya se había vuelto su mascota de culto, continuaron creando fichines variados para el agasajo de los viciados de la arcade. Hoy hablaré de uno en particular, Battle City.

Originalmente lanzado en 1980 bajo el nombre de Tank Batallion para la máquina arcade Namco Warp & Warp, el juego sencillamente carecía de trama como la mayoría de los de su época. El enfoque en cambio se establecía en su originalidad y gameplay, controlamos un tanque amarillo en un área cuadrada con muros en la que podemos movernos en cualquiera de las 4 direcciones entre ellos, nuestro objetivo es volarle las chapas a los tanques enemigos (grises) del nivel a tiros limpios con el botón de disparo, una vez hecho esto pasábamos a otro nivel de diseño distinto cada vez. Parece fácil, pero el reto viene por hacer lo mencionado mientras preservamos nuestras 3 vidas y protegemos nuestra base (simbolizada como un águila) ubicada en la parte de abajo de la arena, si la destruyen, el juego se pierde automáticamente

Ultraviolento.

Lo que lo hace tan particular es, aparte de esto, el hecho de que cada tile representa un tipo distinto de muro o entorno, así a lo largo de los niveles encontramos muros de ladrillo, de piedra, de concreto, etc. así como suelos de pasto que dificultan la visión de los tanques, o el piso de agua por el cual lógicamente no se puede circular, cambiando la estrategia de cada nivel en una forma original. Además, si bien los tanques enemigos son casi los mismos, con cada versión se añadieron cada vez más variedades, habiendo algunos que son más rápidos que los normales, otros que pueden disparar más, otros que incluso necesitan más de un disparo para dejarlo fuera de combate y demás. Sin mencionar la variedad de items, que van desde los clásicos aditivos de puntuación, multikillers, hasta vidas extras e invulnerabilidad temporal.

Pantalla de título de la versión de NES.

Creatividad en su más pura expresión...
Para prolongar aún más el valor de replay del juego, la versión de NES (la mejor a mi parecer) cuenta con un editor de niveles para que el jugador arme cada nivel a gusto de su retorcida imaginación (si sos un tramposo, lo más seguro es que uses el muro de concreto para proteger al  águila), la única limitación es que los niveles editados no pueden guardarse en la memoria por lo cual se perderán al resetear el juego.
Finalmente como cereza del postre se encuentra el modo de dos jugadores cooperativo, siendo este uno de los primeros juegos de la consola en el cual se puede jugar simultáneamente con ambos controles, el jugador dos controla un tanque verde, el fuego amistoso entre ambos tanques no matará a ninguno de los dos pero paralizará temporalmente a aquel que lo reciba, aunque es poco probable que esto pase a menos que se crucen por accidente al disparar...o uno de los dos sea tan descalibrado mental como para querer destruir a su propio compañero.
La inteligencia artificial no era el fuerte de los enemigos...
La versión de Gameboy.
Como es evidente, el éxito de la primera versión derivó en muchas más siendo el juego porteado a MSX, Fujitsu FM-77 Sharp X1, NES (donde fue rebautizado oficialmente como Battle City) en 1985 y Gameboy, además de ser relanzado en muchas de las compilaciones de clásicos de Namco y la consola virtual de Nintendo.

La arcade de Tank Force.
Su fama le hizo merecedor de una secuela, en 1991 Tank Force fue programado y publicado nuevamente en un sistema arcade, Namco System 1. Básicamente se trata de una mejora a los 16-bits del juego con nuevos items, tilesets, enemigos, la adición de jefes y escenarios ahora más grandes. Esta secuela también fue relanzada en la consola virtual de Wii en 2009 y en la colección Namco Museum de la Nintendo Switch en 2017.
Hasta los tanques necesitan nueva chapa y pintura.
Como datos de color, un juego online open-source bajo el mismo nombre (Battle City) fue lanzado en 2003 basado en parte sobre lo que fue el juego original de Namco ya que tiene un gameplay similar y gira en torno a los tanques, aunque difiere respecto a su entorno 3D y que ahora debemos proteger una ciudad antes de que los tanques enemigos la destruyan por completo en lugar de un símbolo de águila, haciendo aún mayor honor a su nombre. También un juego bajo el nombre de Tank Force fue desarrollado por la empresa Extreme Developers en 2018 para Steam, pero al igual que el caso anterior, nada tiene que ver con el Tank Force previamente desarrollado por Namco.

Battle City es, en resumen, un juego simple pero entretenido como muchos juegos de antaño (más aún si se te suma algún amigo)y que, aún sin historia, nos hace pensar estrategias para derrotar a nuestros enemigos de formas originales en un entorno de niveles desafiantes.