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miércoles, 30 de abril de 2014

Boulder Dash: Empuja la piedrita.

La portada de la versión de Amstrad CPC
(y la base de las demás de compus hogareñas
que usan la misma ilustración)
con dibujos  que parecen sacados de los años 40.
Buenas a todos, una vez más vuevo a escribir de un juego en particular luego de mucho tiempo. Esta vez les traigo una reseña de un juego viejo que, aunque poco conocido hoy por hoy, fue de los mejores de su época y aún en el presente continúan fluyendo reversiones y remakes, oficiales y por fans. Sencillo, desafiante y adictivo son las palabras que describen a la saga que trataremos hoy ¡Boulder Dash! 
Portadas desde arriba de izquierda a derecha: MSX, Super Cassette Vision, Arcade, ZX Spectrum, Famicom, NES, Game Boy japonesa y Game Boy americana.
1984, la industria fichinera aún en fase de gestación se levantaba sobre los cimientos del gran colapso de los videojuegos de hace tan solo un año con ayuda de gigantes como la NES y su fontanerito bigotón, entre otros. Las compus hogareñas que andaban a fuerza de procesadores de 8-bits, aún así, no habían perdido terreno y estaban viviendo sus mejores años con videojuegos exquisitos en calidad gráfica y de gameplay por los cuales los dueños de las empresas consoleras no dudaban, en su mayoría, en proponerles a los creadores de dichos juegos, un rincón en el catálogo de sus cartuchos. Unos de estos genios son Peter Liepa y Christopher Gray quienes, por aquel entonces, eran jóvenes entusiastas que trabajaban para una empresa no muy conocida (pero que hoy, al igual que la franquicia mencionada en el párrafo anterior, sigue existiendo), First Star Software. Estos jóvenes programadores fueron los responsables de dar vida al juego que catapultó a la empresa a la fama por esos años entre los viciados del ordenador, y así ese año el mundo conoció la obra maestra de ambos, Boulder Dash.
Hacer una pantalla de título asi por aquel entonces era un laburo de
locos, pocos juegos tenían títulos tan bien detallados.
El particular juego nos pone en los zapatos de un excavador caricaturezco llamado Rockford a secas, quien excava en busca de…diamantes. En un estilo de juego puzzle, los únicos controles necesarios eran los direccionales para mover al monigote pixelado por el mapa, comenzamos en un pequeño espacio determinado en el nivel y el objetivo esta en reunir la cantidad de diamantes requeridos (o más) que se muestra en la parte superior de la pantalla, donde también están nuestros puntos, tiempo limite y vidas. La cueva, como lo da a ver el nombre, esta repleta de rocas enormes estancadas entre tiles de tierra que también rodean a Rockford y cubren casi toda la cueva. Al avanzar, Rockford automáticamente excava haciendo desaparecer dichos bloques de tierra dejando el espacio libre para poder circular, y con circular no me refiero solo a él, sino también a las rocas que caen hacia abajo al tener espacio libre, si Rockford tiene una roca sobre el y decide moverse un solo tile hacia abajo, a menos que se mueva lo más rápido posible hacia alguno de los lados, la roca lo apachurrará como bolita rellena (un detalle es que las rocas caen hacia los lados al formar una “escalera” con las tiles de tierra, descendiendo un escalón), lógicamente restándole una vida y reiniciando el nivel. Una vez que Rockford recolecta todos los diamantes (que, dicho sea de paso, caen como las rocas y también pueden terminar con el personaje si le cae uno encima) requeridos, un flash con un sonido en la pantalla indicará que el portal para ir a la siguiente cueva esta abierto y es una carrera contra el tiempo y obstáculos para encontrarlo y salir victorioso del nivel con el tiempo restante que, al igual que en Mario y Sonic, se le suma a su puntaje total. Parece fácil, pero en cada nivel la estructura varía, al igual que el tiempo límite, a esto se suman los constantes obstáculos y objetos que se suman a medida del avance del juego, los enemigos son el primero y más recurrente de ellos,  estos tienen formas de polillas u otros insectos y se desplazan por los bordes entre la tierra y el área transitable, de más está decir que si uno de ellos choca con Rockford, este perderá una vida, la única manera de eliminar a los enemigos es abrirles paso y llevarlos a una posición que los deje justo debajo de donde caerá una roca (que Rockford puede empujar de tener espacio libre para dicha acción) y aplastrlo con la misma. Al eliminar enemigos estos desprenden diamantes, cosa que hará la aniquilación de enemigos (al menos en cierta cantidad) obligatoria en algunos de los niveles para poder avanzar. Otro elemento curioso es el muro “mágico”, un muro que se activa por cierto periodo de tiempo al caerle una roca encima convirtiendo a todas las rocas que lo traspasan en diamantes hasta que se desactiva por el resto del nivel, esto, al igual que lo de los enemigos, será indispensable para algunos niveles. El último de los objetos del juego es el “slime verde”, quizá podría considerarse un enemigo pero su función es curiosa: se expande indefinidamente hasta tomar todo el nivel (y sacarte una vida al contacto) y ni la tierra lo puede detener, solo una muralla de rocas que lo acorrale podrá hacerlo; una vez acorralado el “slime” quedara quieto un momento hasta convertirse en una enorme pila de diamantes que tendrás que arreglártelas para recolectar. Complejo, ¿no? Afortunadamente esta variedad sencilla es lo que hace a este juego tan adictivo, y con unos 65 niveles (repartidos entre 13 cuevas distintas, de la cueva A a la M, en grupos de 5 cada uno) te mantenga pegado a la pantalla pensando, simplemente, la manera perfecta de como agarrar el caprichoso diamante y no morir en el intento.  
Primer nivel.
La gráfica es buena y tiene paletas de colores diferentes por cada cueva dando un toque de variedad al juego. A pesar de que solo cuenta con efectos de sonido y no tiene música de fondo (salvo por el pegadizo tema del título), esto no le resiente en nada.
La fórmula fue un boom durante la segunda mitad de los 80 entre los que tenían un ordenador, el juego no tardó mucho en ser adaptado a varios de estos para deleite de los viciados y aficionados a la programación. La onda expansiva de dicha explosión de éxito se extendió a los oídos de los altos mandos de las corpos consoleras, quienes consiguieron exitosamente adaptaciones del adictivo fichín a sus cartuchos. En total, Boulder Dash fue adaptado a las siguientes plataformas:  Amstrad CPC (mi versión recomendada), Apple II, Arcade, Atari 2600, Atari 8-bit, Atari ST, BBC Micro, ColecoVision, Commodore 64, Electron, Epoch Super Cassette Vision, Fujitsu FM-7, Game Boy, MSX, NES, PC-88, PC Booter, ZX Spectrum, MacOS, iOS, Android y Consola Virtual de Nintendo (Wii, Nintendo DS y Nintendo 3DS).  
El cuadrado ese flúor de discoteca andante es un enemigo.

Aunque dicho furor le dio lugar a decenas de remakes y secuelas que en su mayoría parecen mucho de lo mismo (entre ellos recomiendo el Boulder Dash Construction Kit y el revival del 2002, Boulder Dash EX para la Game Boy Advance), la esencia de Boulder Dash sigue presente y los últimos remakes (Boulder Dash XL, Boulder Dash 30th anniversary) han añadido algunas cosas interesantes. De más está decir que inspiró a decenas de clones y aficionados a la retrocomputación hasta el día de hoy, lo que demuestra su estado como clásico de culto y que su legado esta lejos de quedar en el olvido. Asi que ya saben, si buscan un puzzle distinto de encastrar piecitas geométricas o similares, un rato con Boulder Dash es lo que necesitan.

viernes, 18 de octubre de 2013

Snow Bros: Se viene la avalancha.




Los campeones del sumo sobre hielo del 90.
Continuando con las reseñas de juegos que aparecieron en la Genesis, hoy trataremos uno de temática un tanto infantil y, por momentos, extraña. Azul, rojo y blanco, no, no hablo de banderas, hablo de los protas de esta reseña, Nick y Tom, ellos son ¡los Snow Brothers!
Título de la version Arcade.
Principios de los 90, mientras el mundo se preparaba para ver nacer al erizo azul más rápido jamás creado, muchas empresas aún apostaban a las arcades primero para asegurarse un lugar en las consolas hogareñas después, en este entorno, los integrantes de la poco conocida empresa Toaplan dejaron volar su imaginación y crearon un juego curioso para las maquinas de salón, en 1990 llegaba allí el que seria uno de los mejores juegos de la historia de la empresa, Snow Bros. .
Versión de NES.
Como muchos juegos de la época, tiene una premisa argumental bastante básica. Nick y Tom debían salvar a dos princesas de una bruja malvada, sencillo al menos al principio, la historia tiene algunas sorpresas que me guardaré para no spoilear a nadie.
Versión de Game Boy.
El juego tiene una temática de niveles/pisos similar a la de Bubble Bobble, aunque la forma de eliminar enemigos es bastante diferente, los Snow Bros se valen de arrojar nieve a sus enemigos para hacer bolas de nieve con ellos y arrojar las mismas para que se lleven puestos a varios enemigos a la vez. Vencer enemigos es el objetivo principal para ascender por cada piso, asimismo, al reducirlos a nada, dejan power-ups y/o puntos extras en su camino que, por ejemplo, pueden ayudar a aumentar el rango y el tamaño de las bolas de nieve que arrojamos o nuestra velocidad.
Sin embargo, en este juego, los enemigos no son el único problema, los enemigos pueden librarse de las bolas de nieve formadas si los dejamos así nomas por mucho tiempo y, si dejamos que el tiempo marche sin hacer nada, una calabaza fantasma (casualmente muy parecida a una aparecida en Sonic Heroes) indestructible nos hara la vida imposible hasta que el jugador derrote a todos los enemigos escalando al próximo piso o pierda la vida de algún modo, lo que pase primero. Cada 10 pisos hay un jefe con distintos patrones que al igual que los enemigos deben ser bombardeados con bolas de nieve varias veces para caer.

Portada de la versión de Game Boy

Versión de Genesis.
Su éxito en las arcades le valió varios ports con el tiempo. Snow Bros fue adaptado a la NES y la Game Boy por Capcom y Naxat Soft respectivamente en 1991 y a las computadoras Amiga, Atari ST, Commodore 64/GS, Amstrad GX4000 y ZX Spectrum ese mismo año por la infame Ocean Software. En 1993 el juego fue porteado por Tengen y publicado para Sega Genesis. Esta versión, aparte de introducir una historia más detallada, también posee nuevos niveles y elementos por lo que es considerada, a mi juicio, la mejor de las versiones. Finalmente en 2012 Isac Corporation hizo un remake del juego para sistemas Android.
Todas las versiones cuentan con un modo cooperativo de 2 jugadores. Mientras que la versión de arcade requiere fichitas para seguir dandole al vicio, las versiones de consola cuentan con continues (3 por defecto) aparte de un sistema de password por cada 10 pisos, para no tener que complicarse la vida comenzando desde cero cada vez que lo apagues y vuelvas a prender.
Pantalla de título de Snow Bros 2.
Tanto suceso tentó a Toaplan de crear una secuela y asi aparecio Snow Bros. 2 With New Elves, también conocido como Otenki Paradise, desarrollado por la empresa ya mencionada y publicado por Hanafram en 1994 para las arcades, el juego contaba con gráficos mejorados y nuevos personajes jugables.
Aclaración: los bebés a los que se fotografió para esta bizarra
pantalla de selección no son producto de mutaciones.
Tanto suceso tentó a Toaplan de crear una secuela y asi aparecio Snow Bros. 2 With New Elves, también conocido como Otenki Paradise, desarrollado por la empresa ya mencionada y publicado por Hanafram en 1994 para las arcades, el juego contaba con gráficos mejorados y nuevos personajes jugables.
La sencilla pero bizarra premisa argumental se nos muestra al principio, una de las princesas es secuestrada esta vez por un psicodélico alien y Nick, junto a tres nuevos personajes basados en seres mitológicos japoneses, deberán rescatarla sufriendo hilarantes contratiempos en su camino y enfrentando enemigos y jefes en ambientes no menos bizarros. Esta vez el juego cuenta con modo cooperativo para 4 jugadores.

Lamentablemente los de Toaplan se invirtieron todo el presupuesto restante en el opio que usaron para crear esta versión tan alucinógena del juego y ese mismo año más tarde quedaron en bancarrota y el mundo le diría adiós a Nick y Tom... al menos por ese tiempo.

En la cúspide del bizarrismo absurdo de la saga, se encuentra una extraña secuela no-oficial salida en 2002 para las arcades. El mal-bautizado Snow Bros. 3: Magical Adventure, apareció en las arcades de la mano de una empresa mexicana llamada Syrmex.


Los Snow Bros. luego de varias cirugías estéticas
y cuatro denuncias por mala praxis.
Volviendo a las bases del primer Snow Bros., el juego no cuenta con historia alguna, aunque ha sufrido cambios conceptuales drásticos. Por empezar Nick y Tom ahora parecen más duendes que muñecos de nieve (son amarillo claro y tienen orejas como pueden ver), visten camisetas de futból mexicanas (creo que los desarrolladores querían denotar su nacionalismo) y transforman a sus enemigos en pelotas de fulbo más que en bolas de nieve (aunque siguen cumpliendo la misma función), varios items también fueron reemplazados y ahora cada nivel se separa en áreas de mundos más que en pisos.
¡Y Nick el Coreano se armó una pelota y la tiene en el centro!
¡La retiene! ¡LA RETIENE!
Si bien la gráfica y música resultan buenas, el juego tiene el nombre de Snow Bros de mero adorno ya que no encaja  del todo con lo que uno esperaría de la franquicia, otro nombre les habría venido mucho mejor (Football Bros. quizá).
Versión de Android.
A pesar de no ser una franquicia muy notoria, Snow Bros es sencillo, amigable y divertido para jugadores de todas las edades y rangos (de principiantes a expertos viciosos) y, aun cuando su empresa cerró sus puertas hace mucho, el primer juego continua apareciendo en varias compilaciones y remakes que lo mantienen de algún modo vivo en la memoria de los gamers. Snow Bros es excelente para jugar con amigos o familia, uno de esos respiros cómicos y abiertos a todo público que podemos encontrar entre tanto FPS y Sandbox.

domingo, 18 de agosto de 2013

Rincon indie - Alter Ego: creer en tu propia sombra.


"Draw with me...momento...no tenemos dedos."
Y como hago una vez cada tanto en el blog, hablaré sobre un juego indie de mi gusto y (de mi mejor deseo) del gusto del público, como para variar un poco. Hoy nos remontamos a 2011 para ser exactos. Mientras que en Argentina se disputaban elecciones, un grupito de gamers rusos que daban sus primeros pasos como desarrolladores bajo el nombre de RetroSouls Team. Liderados por Denis Grachev, desarrollaron un particular juego del cual hablare hoy, Alter Ego.
Título
El juego, al estilo de la mayoría de los de los 80, no tiene premisa de historia alguna. Controlamos a un protagonista anónimo personificado como un monigote de pixeles blancos. El objetivo es recolectar todos los pixeles saltarines de cada nivel para así pasar al siguiente, pero lo peculiar del juego es el aditivo que hace honor a su nombre, el alter ego oscuro del protagonista, que vendría a ser una sombra, reflejo o algo parecido que imita sus movimientos pero de forma invertida o espejada sea vertical u horizontal, y deberemos coordinar bien los movimientos de ambos personajes para poder recolectar los pixeles de cada nivel, ya que hay pixeles de otros colores que solo pueden ser recolectados por la silueta viviente e incluso otros que deben ser recolectados por ambos a la vez, aparte de que contamos con una función para intercambiar la posición entre el protagonista y su "otro yo", aunque tiene una limitada cantidad de usos por nivel por lo que debemos ser cuidadosos, todo esto sumado a que debemos esquivar enemigos (no hay modo de destruirlos), obstáculos y precipicios.
Los monigotes contemplando el vacío.
En palabras simples estamos frente a una extravagante pero divertida y desafiante combinación entre el género de plataformas e ingenio, si bien no es el primero que combina a ambos, lo hace de forma muy original.

El juego en si viene con 40 niveles incluidos que podrían llevar buen rato para superar, sin embargo los propios chicos de RetroSouls Team decidieron hacer periódicamente más niveles para descargar, con lo cual tenemos mucho más juego para disfrutar.

El fichín es para PC (Windows y Linux) pero, como dato curioso, los integrantes de RetroSouls Team también programaron versiones en forma de roms de NES y ZX-Spectrum que pueden ser corridas en emuladores. Recientemente también lanzaron una versión remasterizada que incluye también un port para la Sega Genesis.

Y para resaltar aún más el aspecto retro del juego, la música de todas las versiones esta obviamente hecha en 8-bits y si bien son pocas, hacen sentir el ambiente del juego y son muy pegadizas.


La version de NES.
En conclusión, Alter Ego es un desafío de ingenio entretenido y con ambientación fiel a su estilo, por su poco peso en MB y ser un juego gratuito, lo vale para pasar un buen rato ejercitando el cerebro. Y como hablamos de un juego gratuito, les dejo como cortesía el link de la página de descarga de todas las versiones del juego: