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lunes, 27 de mayo de 2019

Especial de 6to Aniversario - Rockbot: Apariencias externas.


Título de la versión más actual de Rockbot.
Saludos, lectores del submundo de los videojuegos. Sean bienvenidos a otra reseña especial de aniversario con la temática actual que nos compete, run’n’guns de estilo clásico, juegos de salto y disparo o, en criollo, clones de Mega Man. El que nos compete hoy es un tanto peculiar, ya que ha sido desarrollado en un país latino y es posiblemente el primer clon “terminado” de Mega Man en ser producido acá. Confiado, temerario y audaz, recebe lo o Mega Man carioca ¡Rockbot!
Introducción sin mucho contraste.
2009, con el lanzamiento de Mega Man 9 y 10 regresando a la gloria de los 8-bits, una gran oleada de fans empezaron sus propios proyectos adaptando a nuevas historias propias (u homenajeando) al bombardero azul, tales fueron los casos de Mega Man Unlimited, Mega Man Revolution y Rokko-Chan. Uno de estos fans, autodenominándose Upperland Studio, desarrolló en ese año, tanto para computadoras como para dispositivos móviles, su propio homenaje al robot disparador de limones, al que bautizó como Rockbot.
Los monitores señalan los puntos de guardado.
La historia base se desarrolla en Japón, en el año (-redoble de tambores-) 20XX, donde una horda de robots se sale de control y empieza a atacar a los humanos. Con la situación recrudeciendo, un científico trabajando para las fuerzas de la ley, el Doctor Kanotus, crea a dos robots diseñados específicamente para erradicar la amenaza, Betabot y Rockbot, y los envía en camino a detener los focos de los robots terroristas.
Una de las características peculiares del juego es el uso manual del escudo que permite reflejar disparos enemigos.
El juego se maneja por el sistema básico de Mega Man, osea, direccionales para moverse salto con un botón, disparo con otro y el Start/Enter para pausar. Otros comandos extra son el de deslizarse y el de usar un escudo para hacer rebotar proyectiles (al estilo de Protoman), además del Esc para salir del juego en cualquier momento. El objetivo, como es usual, derrotar a los 8 jefes principales de los niveles seleccionables en cualquier orden para luego ir al nivel final subdividido en varias partes.
La pantalla de selección de niveles con notorios parecidos.
Los gráficos remiten bastante a lo que son los 8-bits como era común por ese entonces para juegos que apelaban a la nostalgia. Por la mayor parte están bien hechos, cada nivel tiene una identidad única y un ambiente con distintas mecánicas que los caracterizan.
Cada jefe tiene un pixel-art a detalle mostrado en su presentación.
La música es algo particular, ya que a diferencia de la gráfica, no apela a una fuente de sonido de 8-bits sino a una de más complejidad, casi como una mezcla entre las generaciones de 8, 16 y 32-bits con aires de las bandas sonoras de películas de ciencia ficción de los 80-90, una combinación rara, pero llamativa.
Los jefes tratan de intimidarte ni bien inicia el nivel.
Los controles, al menos en la versión de PC, son fluidos y responden bien. En este aspecto tiene poco que envidiarle a su inspiración. El juego es compatible tanto con teclado como con controladores/mandos/Joystick USB, lo que siempre es bienvenido en un plataformero.
Las barras de vida se miden, raramente, por esferas.
Como todo juego hecho por aficionados, Rockbot no está excento de defectos. La configuración por defecto del juego lo lanza en una resolución de ventana de 320x240, lo cual es extremadamente chiquito incluso para computadoras de ese entonces, y si bien esto se puede arreglar en la pantalla de configuración, el cambio requiere reiniciar el juego para efectivizarse, además de que el único método para cerrar el juego es mediante el comando Esc (o el administrador de tareas), no se lo puede cerrar por el botón X de la ventana.
El diseño de algunos niveles es poco intuitivo, hay lugares donde es prácticamente impreciso saber por donde avanzar y, a veces, se deben hacer saltos de fe esperando no caer en ciertas trampas. Varios de los niveles requieren usar de poco a nada algunas habilidades básicas como la barrida/el deslizamiento de Rockbot dejando a las mismas casi como un adorno y algunos jefes son un tanto básicos en cuanto a su Inteligencia Artificial. Algunos de los gráficos también, están obviamente sacados directamente de ciertos juegos de Mega Man, esto llevó a Google a sacar al juego de su lista de la tienda de Google Play (a pesar de ser gratuito) por considerarlo un plagio, para disgusto del desarrollador.
La resemblanza es notoria en algunos enemigos.
A pesar de lo anterior, Upperland no se dio por vencido y dejó todas las versiones del juego (con un editor incluido) para todas las plataformas para descargar de forma gratuita en su blog e incluso anunció estar desarrollando una secuela que esta vez tomará un giro Metroidvaniesco en el gameplay bajo el nombre código de Project Firefly.El juego sigue en desarrollo también como un motor de código abierto para hacer juegos estilo Mega Man y puede ser descargado de este enlace.
Rockbot es una joyita interesante, un Mega Man del tercer mundo que evolucionó para abarcar mucho más de lo que originalmente se propuso. Si tenes interés por un megaclon pero te capta más el gameplay que la historia, Rockbot espera tu comando para combatir al mal.

viernes, 29 de enero de 2016

Rincón indie - The Doctor's Adventures on Scaro: El planeta de 9 kilobytes.

Títulos épicos no necesitan mucho diseño para presentarse.
Buenas, queridos lectores, una vez más traigo otra reseña de un juego indie desarrollado por aficionados de la retro-computación y totalmente gratuito. Cuadrado, ingenioso y sencillo, hoy tratare a The Doctor's Adventures on Scaro.
Instrucciones.
Creado en 2012 por Jim Gerrie en BASIC para los sistemas Tandy TRS-80 y MC-10, el juego tiene fuerte inspiración de Doctor Who en su argumento aunque también tiene ciertos parecidos coincidenciales con Another World, un aficionado a la ciencia crea una máquina que lo teletransporta a un planeta distante donde una raza de aliens, los Darlecs (no se si se entiende la referencia), planea la dominación del planeta Tierra, el pobre doc aficionado se encuentra atrapado en la base de los temibles seres y debe arreglárselas para darle poder nuevamente a su máquina, evadir a los bichos, frustrar sus planes y volver a salvo a su casa.
La primer pantalla donde aparece el monigote jugable ya nos pone al filo
del peligro, empieza con 3 enemigos en su cara con solo unos segundos 
para escapar antes de que reaccionen.
El juego es del estilo de los viejos exploradores de mazmorras de Atari y las compus de la época donde el prota va por varios cuartos cuadrados evadiendo obstáculos y encontrando herramientas que lo ayudarán a seguir avanzando. En este caso, el objetivo es encontrar las llaves que activarán las puertas al contacto, detrás de las cuales están algunas las piezas del dispositivo (simbolizadas como tiles en mosaicos púrpura grandes) a ser reunidas para escapar. El doctor se mueve con las letras Y o W(arriba), H o Z(abajo), G o A(izquierda) y J o S(derecha) en el teclado, similar a la configuración WASD. Los aliens a esquivar son mortales al tacto y se mueven rápidamente hacia el personaje pero su Inteligencia Artificial tarda unos segundos en iniciarse dando tiempo suficiente a reaccionar, si estos tocan al personaje, le quitarán uno de sus 3 puntos vitales, si pasa al revés, es one-hit-K.O. y si el personaje muere, el jugador debe empezar desde cero. Afortunadamente no todo es solo huir, existen unas pocas redes especiales (simbolizadas como tiles con mosaicos anaranjados) que pueden atrapar a los aliens y deshacerse de ellos pulsando la barra espaciadora, claro, solo se dispone de una cantidad limitada, así que hay que usarlas sabiamente, cabe aclarar también que la localización de estas se randomiza con cada reinicio del juego. También existe otra herramienta mucho más efectiva pero a su vez riesgosa, las bombas (simbolizadas como cuadrados con “@” en el centro), estas se encuentran en algunos cuartos y se activan también posando al jugador al lado de ellas y pulsando la barra espaciadora hasta que abajo diga “Bomb”, con esto elimina a todos los enemigos en el perímetro del cuarto, pero el jugador debe apresurarse a salir del mismo en unos segundos o la bomba se lo llevará junto a los bizarros seres. Otra cosa para aclarar es que, al salir de cada cuarto, toda acción en el mismo se congela (salvo las bombas que, para cuando regrese, ya no estarán, al igual que los enemigos en el cuarto), osea, que los enemigos que perseguían al doc antes de que este saliera del cuarto, seguirán en la misma posición en la que estaban cuando este regrese, por lo cual, si el enemigo estaba justo en el tile de salida del cuarto justo cuando el personaje jugable se fue del cuarto, a menos que no deba volver al mismo cuarto o dicho cuarto tenga otra forma de entrar, es Game Over asegurado, por eso, tener buena memoria de cómo quedaron las cosas en cada lugar es sustancial para ganar la partida.

The Doctor’s Adventures on Scaro  cuenta con solo una melodía de introducción y otra al finalizar el juego exitosamente, aparte de eso, solo algunos efectos de sonido sencillos para cumplir con los estándares de la compu para la que fue hecho, lo cual acentúa su semejanza con los juegos del palo de este género en los 80 y, a la vez, pone énfasis en el suspenso.
Varios de los cuartos están divididos en muchas secciones.
El juego no es precisamente largo, y con buena maña se puede terminar en media hora aproximadamente, pero justamente, el reto en este tipo de juegos consiste en terminarlo en el menor tiempo posible, cosa que se muestra al completar exitosamente la partida en este caso, y que le añade reto constantemente ya que, como mencioné con anterioridad, muchas de las cosas se reubican al resetear el juego, garantizando que vas a querer completarlo más de una vez.
Sigan las instrucciones de abajo, el procedimiento debería
verse igual a las imágenes de arriba.
The Doctor's Adventures on Scaro es corto pero divertido, aunque a su vez es un auténtico reto de ingenio y astucia que no te cansarás de repetir hasta luego de unas cuantas partidas exitosamente terminadas. El emulador VMC10 es su amigo en este sistema (si es que no son de los viejos hermitaños que poseen una copia original funcional de la TRS-80 y un método para pasar el archivo a diskette), tipeamos el comando CLOAD en la pantalla de Basic del mismo, pulsamos enter y luego de eso, cuando la pantalla se limpie, cargamos el archivo DOCTOR.C10 desde la opción de cargar archivo de casette en el menú File del emulador, luego de que aparezca la letra de la unidad de diskette y el archivo con un OK, tipeamos RUN, enter nuevamente, y el juego debería cargar. El juego y el emulador son gratuitos de acuerdo a sus respectivos autores en los archivos readme incluidos en el rar, por lo cual, al dejar un link de los mismos, no se infringen leyes de derechos de autor de ningún tipo. Cualquier consulta, duda o inquietud es bienvenida en los comentarios. Con el link del emulador y el rom debajo, me despido hasta la próxima reseña, queridos lectores, ojalá sea de su agrado.

Emulador VCM10: http://www.zophar.net/trs80/virtual-mc-10.html

Juego: http://www.mediafire.com/download/cczcsca8w4ks6y8/Doctor.zip